Visita a China

Pedro Sánchez sugiere a China que se abra hacia Europa para que la Unión no tenga que cerrarse hacia Pekín

El presidente del Gobierno elogia los “esfuerzos diplomáticos” de Xi Jinping en busca de una solución a la invasión “brutal e ilegal” de Ucrania.

Sánchez saluda al primer ministro chino, Li Qiang, durante el Foro Económico de Boao.

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El presidente del Gobierno ha participado este jueves en la ceremonia inaugural de uno de los mayores y más relevantes foros económicos de Asia. Ante los más de 2.000 asistentes de50 países y en presencia del recién elegido primer ministro chino, Li Qiang, y mandatarios de otros países asiáticos, Sánchez ha desplegado un discurso medido al milímetro con el que ha buscado posicionar a España como un actor relevante, “fiable y abierto” en el escenario de la concertación mundial.

El jefe del Ejecutivo ha entrado sin miramientos en uno de los temas más espinosos para la relación entre China y la Unión Europea: el enfrentamiento comercial y las políticas proteccionistas de China que afectan de lleno a las empresas europeas, que suelen encontrar trabas para operar en el gigante asiático. Sánchez, alineado con la posición de Bruselas, ha defendido que la colaboración es beneficiosa, pero ha de hacerse “respetando la soberanía de cada país y las reglas. Esto significa nivelar el campo de juego y garantizar la plena reciprocidad entre los socios. Significa proporcionar un marco regulatorio estable que permita a las empresas nacionales y extranjeras competir en igualdad de condiciones. Significa abrir el Este, para que el Oeste no tenga que cerrarse en sí mismo”, ha resumido.

Sánchez ha sugerido así al gigante asiático que juegue limpio en la relación comercial y abandone las prácticas proteccionistas para facilitar el acceso a su mercado a las empresas europeas, y así, todos puedan beneficiarse de una cooperación más abierta. “Un mundo fragmentado dominado por tendencias proteccionistas representa un regreso al pasado. Con todas sus sombras e incertidumbres” ha advertido. El presidente es un firme defensor de que la UE tenga una mayor autonomía y una menor dependencia del exterior, una idea, la de la “Autonomía Estratégica Abierta” que impulsará durante la presidencia española de la UE.

“Creo firmemente que las relaciones entre Europa y China y, por extensión, entre España y China, no tienen por qué ser de confrontación”, ha aclarado. Sánchez, sin entrar en asuntos delicados para el régimen, como la defensa de los derechos humanos, ha remarcado en presencia del premier chino que la UE continuará “defendiendo los valores, principios y puntos de vista europeos con una perspectiva independiente”.

El presidente ha defendido también la apuesta de los inversores globales por España. Asegura que en un contexto en el que la economía global necesita socios confiables “España es y será uno de ellos”.

Sánchez elogia la mediación china ante Rusia

Pero el objetivo del presidente no ha sido sólo económico. También ha buscado ofrecer a España como un “actor responsable y constructivo” en las grandes organizaciones y foros multilaterales en los que la política exterior del Gobierno quiere reconstruir la confianza a través del diálogo. Un diálogo que ha llevado al presidente a mantener contacto estrecho en la última semana con más de 40 dirigentes internacionales, después de haber participado en la reunión del Consejo Europeo y en la Cumbre Iberoamericana. Sánchez ha asegurado que en cada reunión ha escuchado “el mismo anhelo de paz, estabilidad y prosperidad. Nadie quiere la fragmentación económica o la guerra”.

A continuación, ha lanzado un mensaje ya conocido, pero nunca hasta ahora pronunciado en China por el presidente del Gobierno. Su condena a la “brutal e ilegal agresión de Rusia contra Ucrania”. No es lo mismo denunciarla en un foro occidental que hacerlo en un país que durante el último año ha mantenido una posición de apoyo a su vecino ruso pese a la incomodidad que la invasión ha generado en Pekín. Así y sin mencionar el encuentro de Xi Jinping con Putin en Moscú, Sánchez ha celebrado “la intensificación de los contactos diplomáticos de las autoridades chinas con los líderes de todo el mundo”. Una estrategia que, a juicio del mandatario español, refleja un alto grado de responsabilidad.

Sánchez ha pronunciado esas palabras en presencia del premier chino, con el que mantendrá mañana una reunión bilateral antes de ser recibido en el Gran Salón del Pueblo por el presidente chino Xi Jinping, junto al que repasará el estado de la relación bilateral, que cumple 50 años.

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