Pocos días después del solsticio de verano, el sol se alinea perfectamente en dirección este-oeste y se deja ver entre los rascacielos de Manhattan, en Nueva York. Ocurre dos veces al año y los habitantes lo conocen como el 'Manhattanhenge'.

Miles de personas asistieron anoche al atardecer más impresionante de Nueva York. Algunos, se arriesgaron incluso a ser atropellados para retratar la luz y crear imágenes maravillosas.