La iglesia ortodoxa ha suspendido al sacerdote que ofició el violento bautizo que ha dado la vuelta al mundo y no podrá celebrar actos litúrgicos durante un año. El vídeo muestra al cura sumergiendo con fuerza al niño desnudo en la pila bautismal ante la presencia de su madre que, tras presenciar la escena, acude corriendo para rescatar al pequeño.

La madre asegura que el niño sufrió varios moratones y rasguños. En las imágenes se la puede escuchar gritar de terror cuando el pequeño asustado se ve obligado a meterse en el agua repetidamente.

El sacerdote dijo a la madre que ha bautizado "a niños así durante 26 años''. También se defendió firmemente, acusando a la madre de no conocer la Oración del Señor de memoria y de no ser lo suficientemente religiosa