REFERÉNDUM

Islandia decide en las urnas si retoma su camino hacia la Unión Europea

La consulta llega en un momento de profunda división social, aunque los últimos sondeos apuntan a una ligera ventaja de los partidarios de volver a negociar con Bruselas.

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Islandia Reuters

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Islandia celebra este sábado un referéndum para decidir si retoma las negociaciones de adhesión a la Unión Europea (UE), suspendidas en 2013 y formalmente abandonadas dos años después. La consulta llega en un momento de profunda división social, aunque los últimos sondeos apuntan a una ligera ventaja de los partidarios de volver a negociar con Bruselas.

El proceso de adhesión comenzó en 2009, impulsado por el Gobierno de coalición de izquierda que asumió el poder tras la grave crisis económica que sufrió el país. Las negociaciones avanzaron durante varios años y llegaron a abrir 27 de los 33 capítulos comunitarios, pero quedaron paralizadas antes de abordar algunos de los asuntos más sensibles, especialmente la pesca y la agricultura.

Tras las elecciones de 2013, un Ejecutivo de centroderecha decidió interrumpir el proceso y, en 2015, comunicó a la Comisión Europea que Islandia dejaba de ser candidata. Sin embargo, Bruselas sostiene que la solicitud de adhesión nunca fue retirada formalmente.

Ahora, el Gobierno de coalición de centroizquierda formado tras las elecciones de 2024 ha decidido volver a consultar a la población. El acuerdo de Gobierno contemplaba celebrar un referéndum antes de 2027, mientras que el Parlamento autorizó la convocatoria de la consulta el pasado 29 de mayo.

La primera ministra, Kristrún Frostadóttir, y su partido, la Alianza Socialdemócrata, respaldan la reanudación de las negociaciones, al igual que el partido centrista Reforma. El tercer socio de la coalición, el Partido del Pueblo, mantiene una posición más ambigua.

Esto supondría el apoyo al "sí"

La participación puede resultar decisiva en un resultado que se prevé muy ajustado. El apoyo al "sí" es mayoritario en Reikiavik y su área metropolitana, mientras que el rechazo tiene más fuerza en las zonas rurales.

Una victoria del "sí" no supondría la entrada inmediata en la UE. Islandia tendría que negociar un acuerdo, someterlo posteriormente a un nuevo referéndum y completar reformas constitucionales y parlamentarias.

Para la UE, una eventual adhesión tendría además importancia estratégica. Islandia reforzaría la presencia europea en el Atlántico Norte y el Ártico, regiones cada vez más relevantes ante las crecientes tensiones geopolíticas entre Europa, Estados Unidos y Rusia.

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