Temporal EEUU

El Gobierno de Estados Unidos pide explicaciones a Southwest por las cancelaciones de vuelos

La compañía de bajo coste más grande del mundo ha dejado en tierra más de 8.500 vuelos desde el lunes. Concretamente, nueve de cada diez vuelos cancelados han sido suyos.

Publicidad

Continúan los trabajos de limpieza en la ciudad de Búfalo, en el estado estadounidense de Nueva York. Este miércoles, cientos de personas han salido a la calle con sus palas para retirar la nieve. Además, se han desplegado tractores y grandes máquinas para acelerar esas labores. Por ahora, continúa vigente la prohibición de conducir en la ciudad.

Por su parte, el temporal remite, pero el caos continúa en los aeropuertos. Ya no hay rastro de nieve en muchos aeropuertos pero centenares de aviones siguen sin volar. Solo este miércoles, se han cancelado 2.500 vuelos, todos de la misma compañía, Southwest, por lo que el Gobierno les ha solicitado explicaciones.

Southwest admite que ha cometido errores

Sobre todo, se han cancelado vuelos de la mencionada aerolínea Southwest. El Departamento de Transporte de Estados Unidos ya ha abierto una investigación. "Hemos detectado fallos en su sistema. Southwest tiene que asegurarse de que estos pasajeros viajen y sean compensados", ha expresado Pete Buttigieg, el secretario de Transportes de Estados Unidos.

Muchas personas se han tenido que quedar en Búfalo con la incertidumbre de si verán a su familia por Nochevieja. La compañía de bajo coste más grande del mundo ha dejado en tierra más de 8.500 vuelos desde el lunes. Concretamente, nueve de cada diez vuelos cancelados han sido de Southwest. Todo ello ha provocado que su departamento de reclamaciones esté colapsado.

El presidente de Southwest ha pedido perdón y ha reconocido sus errores, pero lo ha achacado a la rotación de sus tripulaciones. "Necesitamos duplicar nuestros planes para operar en estas circunstancias tan extremas", ha explicado Bob Jordan, el consejero delegado de Southwest.

Mientras el temporal se convierte en recuerdo, la realidad es la de montañas de maletas apiladas en los aeropuertos a la espera de que sus cansados dueños sean capaces de recuperarlas.

Publicidad