Guerra de las vacunas: ¿por qué no la robamos?

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Coronavirus

Estar "cansados del Burger King" o "temas personales", entre las excusas de los altos cargos vacunados en Perú

Perú está indignado y decepcionado tras conocer que casi 500 personas, entre ellas altos cargos, se han inmunizado contra el coronavirus saltándose los protocolos de vacunación. El presidente del país ha reconocido que "aprovecharon su posición" para vacunarse.

Perú cuenta con más de 1 millón de contagiados y casi 44.000 víctimas mortales a consecuencia del coronavirus, lo que lo convierte en uno de los países de América Latina más afectados por la pandemia. De ahí la indignación de toda la población tras el escándalo de las vacunas.

'Vacunagate' peruano

El presidente peruano Francisco Sagasti, ha confesado estar "indignado y furioso" tras la vacunación de varios altos cargos alegando entre otros motivos estar "cansados del Burger King" o por "temas familiares y personales".

Martín Vizcarra, expresidente de Perú, recibió las dos dosis de la vacuna china Sinopharm en octubre de 2020, cuando estaba al frente del Gobierno y se llevaba a cabo el estudio clínico de este fármaco en el país. Sin embargo, no fue hasta la semana pasada que la noticia se hizo pública. Después de ello comenzaron las dimisiones en bloque.

La primera fue la de la ministra de Salud, Pilar Mazzetti, que dejó su cargo por haberse inoculado antes de tiempo. La siguiente fue la ministra de Relaciones Exteriores de Perú, Elizabeth Astete, que confirmó que había recibido la vacuna el pasado 22 de enero, un "grave error".

También los exviceministros de Salud, Luis Suárez y Víctor Bocangel, los rectores de las Universidades San Marcos (UNMSM) y Cayetano Heredia (UPCH) o el expresidente de la República del Perú, Alberto Fujimori. En total 487 personas, entre funcionarios públicos, se han vacunado contra el coronavirus.

Sagasti ha reiterado la decepción por que muchas personas "aprovecharon su posición para ser inmunizadas con las vacunas de Sinopharm, que llegaron en complemento a aquellas que se utilizaron en los ensayos clínicos efectuados en Perú". Y justifica el cese de los funcionarios porque "si no son capaces de cumplir su deber como servidores públicos, no tienen cabida en el Gobierno".

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