Con esta celebración, los chinos dan la bienvenida a la primera luna llena del nuevo Año del Cerdo.

La historia de este Festival de los Faroles se remonta a tiempos de la dinastía Han (206-220 a.C.) y según la tradición colocan miles de farolillos de color rojo y muchos de ellos llevan en su interior acertijos. Adivinar esos enigmas es una parte esencial de la fiesta.

Este año, una de las novedades es la de poder pasear de noche por la Ciudad Prohibida de Pekín y sentirse como uno más de la corte.

Es la primera vez que esto ocurre en 94 años porque hasta ahora solo podían pasear por allí los emperadores y su séquito