La pequeña Sei-Bi vino al mundo tras una cesárea de urgencia a las 23 semanas de gestación, en la maternidad de San Diego, (Estados Unidos).

Pesó al nacer 245 gramos, lo mismo que una manzana. Apenas medía 23 centímetros. Ha permanecido todo este tiempo en cuidados intensivos, donde ha logrado superar graves crisis pulmonares y cardiacas. Ahora pesa casi 2 kilos y medio, mide 40 centímetros y goza de buena salud.