LA LLAMADA DEL PRESIDENTE

Los 'secretos' de la lista de ministros: Sánchez la elaboró durante meses y algunos elegidos le dijeron 'no'

Los padres de Magdelena Valerio dicen que no sabían nada, que se enteraron el mismo día en que Pedro Sánchez lo comunicó de forma oficial. Todo sucedió muy rápido y puede parecer que el presidente del Gobierno tuvo que improvisar para elegir a su equipo, pero lo cierto es que ya estaba trabajando en él desde hace meses.

 Consejo de Ministros (Archivo)

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Entre la aprobación de la moción de censura y el momento de prometer los cargos solo pasaron seis días, pero no fueron los únicos que Pedro Sánchez dedicó a pensar en sus ministros. Llevaba confeccionando la lista desde hace meses, aunque casi todos ellos recibieron esa esperada llamada durante el fin de semana.

Luis Planas, de Agricultura, estaba "paseando entre olivos, en Montoro": "Y me dijo que perfecto, que era el lugar ideal para el encargo que me iba a hacer".

Algunos, como Grande-Marlaska, respondieron sí en esa misma conversación. No fue el caso del presidente extremeño, Guillermo Fernández Vara, que rechazó la cartera de Fomento antes de que recayera en José Luis Ábalos.

Tampoco fue el primer candidato de Sánchez al Ministerio de Cultura Màxim Huerta. La escritora Elvira Lindo o el cineasta David Trueba habían dicho no a su propuesta.

Pero para todos los elegidos este jueves fue sin duda un día ante todo emotivo. Dolores Delgado echaba de menos a sus padres y Meritxell Batet se disculpaba con sus hijas por el tiempo "que les robaré y que no podré estar con ellas".

Hoy ya es día de estrenar despacho y quizás nueva residencia, aunque la responsable de Defensa, Margarita Robles, no irá a la vivienda que hay en el ministerio. Igual residencia no, pero sí esas carteras que cambiaban de manos.

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La violencia en las calles de Barcelona ha estallado en plena precampaña y en los partidos se acusan unos a los otros de "polarizar" y de sacar rédito de los disturbios de este fin de semana. Alberto Núñez Feijóo señala al Gobierno de Pedro Sánchez por sembrar el odio. Y según el Ejecutivo es Feijóo quien quiere pescar "en río revuelto".