Joaquim Torra fue investido presidente de la Generalitat el 14 de mayo de 2018. Sus viajes, sobre todo al extranjero para reunirse con su antecesor y mentor, Carles Puigdemont, le han llevado a delegar sus funciones en el vicepresidente, Pere Aragonès, el equivalente a un mes: 31 días.

Otro tanto suponen los días con la agenda vacía desde comienzo de año, prácticamente la mitad. Y los que sí ha estado activo, la mayoría son asuntos relacionados con promocionar la independencia: viajes a Bruselas o visitas a los presos. El día a día del gobierno lo llevan Aragonès y la consellera Elsa Artadi, aunque la actividad de la Generalitat es escasa en lo que se refiere a acciones de gobierno y el Parlamento catalán prácticamente está cerrado.

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