Escraches

Otros escraches a políticos como lo ocurrido en la Complutense con Díaz Ayuso

El de la UCM no ha sido el único escrache a políticos en universidades. Muchos lo han sufrido también incluso en la calle o en sus domicilios.

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El pasado martes cientos de estudiantes se plantaron en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) para protestar y cargar contra la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso. La jefa del Ejecutivo madrileño recogía un título honorífico en el centro. Se vivieron momentos de tensión. La policía tuvo que escoltar a la dirigente y hubo algún violento momento. Desde la parte de Unidas Podemos del Gobierno aseguran que ese escrache se produjo porque "Ayuso representa lo contrario": a "la destrucción de la educación pública".

En la parte del PSOE del Gobierno no están de acuerdo con estos escraches. A la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, le pareció "mal". A Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, no le parece bien que haya "episodios de insultos y griterío". Este de la UCM no ha sido el único escrache a políticos en universidades, ni parece que será el último.

Otros escraches

Los escraches a políticos en universidades lo han sufrido expresidentes del Gobierno como José María Aznar en Oviedo. También el exjefe del Ejecutivo socialista Felipe González. El escrache en la UCM a la exlíder de UPYD, Rosa Díez, es de los más recordados. Pablo Iglesias e Irene Montero también han sufrido escraches. Cientos de personas acudieron a su domicilio en el que viven sus hijos pequeños con gritos e insultos.

En el recordado escrache a Díez en 2010 se encontraba el ex vicepresidente segundo Pablo Iglesias. Aquel día se escucharon gritos e insultos. También se podía leer en pancartas frases como 'Víctima profesional, asesina legal'.

Uno de los más recientes fue el de Macarena Olona en su visita a la Universidad de Granada. Tuvo que acudir y salir escoltada, igual que Ayuso en Madrid. Otra presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, fue rodeada, perseguida y acosada en plena calle al grito de 'dimisión'.

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