La investidura se ha convertido en un rompecabezas para el PSOE. En la votación del próximo martes 23 necesita llegar a la cifra de la mayoría absoluta, los 176 escaños, algo fuera de su alcance. Así, los socialistas se centran en la segunda votación: la del día 25. Ahí, las abstenciones son fundamentales porque basta con tener más votos a favor que en contra.

A los 123 diputados socialistas habría que sumar el 'sí' de los seis diputados del PNV, el del Partido Regionalista Cántabro, y el de Compromís. Todo ello suma 131, por lo que son imprescindibles los 42 escaños de Unidas Podemos, sumando entonces 173 síes.

Las abstenciones de ERC y Bildu dejarían los noes en 151. Por su parte, PP, Ciudadanos, VOX, Coalición Canaria y Navarra Suma votarían 'no', y la suma podría alcanzar los 158 si Junts per Cataluña opta por no apoyar a Sánchez.

Con esta fórmula, Sánchez conseguiría encajar todas las piezas.