Telefónica elevó en 2018 su cifra de negocios un 0,4 % en España, su primer mercado, hasta los 12.706 millones de euros, gracias al avance del segmento residencial y la vuelta al crecimiento en la división empresas, ha informado este jueves la operadora en un comunicado. La compañía redujo su resultado bruto de explotación (oibda) un 3,8 % hasta los 4.763 millones.

Su presidente, José María Álvarez Pallete ha descartado que la incertidumbre política ante el escenario electoral al que se enfrenta España en los próximos meses vaya a tener un impacto en el negocio de la compañía.

Tras un tercer trimestre marcado por la agresividad comercial que supuso la "guerra del fútbol", la actividad comercial, según la compañía, se desarrolló en un entorno de normalización competitiva desde principios de octubre.

La compañía ha destacado que los clientes convergentes aumentaron un 4 % interanual y registraron una ganancia neta de 188.000 en 2018, el doble que el año anterior, con lo que la base convergente representa ya el 91 % de los clientes de televisión, el 88 % de banda ancha y el 84 % de los clientes de contrato móvil en el mercado residencial.

El ingreso medio por línea (arpu) convergente en el cuarto trimestre (88,2 euros) aceleró su crecimiento hasta un 2,5 % interanual, impactado por el mayor valor de la base de clientes, especialmente desde mediados del tercer trimestre.

Los clientes de la nueva marca “O2”, si bien tienen un arpu inferior a la media de “Fusión”, contribuyeron al crecimiento de los ingresos convergentes, que aceleraron en el trimestre su aumento interanual hasta el 7,1 %. Los clientes móviles aumentaron un 4,6 % interanual; los de banda ancha fija, un 2 %, y los de televisión de pago, un 6 %.