En 1978 el Banco Bilbao emitió la primera tarjeta de crédito de nuestro país y desde que aparecieron, el dinero en efectivo convivió con este otro método de pago. Ahora, más de 40 años después de la aparición de las tarjetas le ha salido un nuevo competidor: el teléfono móvil. En la actualidad el volumen de pagos que se realizan en España a través de un smartphone supera la cifra de 1.700 millones de euros. El pago a través de las tarjetas ha aumentado y también el pago con el móvil a través de aplicaciones, un método usado, principalmente, por los jóvenes menores de 35 años.

El robo a través de estos dos métodos no solo permite el pago en línea si no que también da seguridad al usuario a la hora de evitar robos. También se valora otros puntos positivos como no llevar dinero en efectivo encima, no tener límite de gasto o la rapidez con la que se efectúan los pagos. El Banco Central Europeo ha comenzado a retirar la circulación de los billetes de 500 euros y el Banco de España dejó de emitirlos en enero. El objetivo es evitar la evasión fiscal y el fraude. En nuestro país los pagos digitales ascienden a 37 millones de euros