Los residentes de la Zona Norte de la capital se quejan de que las interrupciones llegan a superar las 20 horas diarias.

Cerca de 600 personas se han manifestado contra los constantes parones de la suministración eléctrica que sufren desde finales del año pasado. Los vecinos de la Zona Norte de Granada exigen tanto a las administraciones como a la compañía responsable que tomen un solución en el menor tiempo posible.

Unas 4.000 residencias de la capital están afectadas por los apagones. En ellas se alojan menores de edad, ancianos y personas con dependencia. Recibo en mano, los manifestantes han protestado por el cobro mensual de 500 euros de gasto eléctrico, por un servicio que apenas llega a la hora.

La compañía Endesa asocia estos desajustes a la sobreexplotación del suministro que proceden de los enganches ilegales y del cultivo de marihuana. Según los datos ofrecidos por la empresa, solamente 1.700 viviendas tienen regularizado su contrato e instalaciones. En 2017, la Policía Nacional detectó 68.000 fraudes de suministración eléctrica.