El presidente de Freixenet, José Luis Bonet

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Confía en que tras el 21-D prevalezca en Cataluña el "orden constitucional"

Bonet, sobre la vida de Puigdemont en Bruselas: "Lo último que tiene que hacer un político es el ridículo"

El presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio de España se ha mostrado pesimista respecto a la fuga de empresas de Cataluña y su posterior regreso: "Lo que vuelven son las golondrinas, no las empresas, que les cuesta mucho, sobre todo a las financieras".

El presidente del grupo Freixenet, José Luis Bonet, instó al expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont a no seguir haciendo "daño" a esa comunidad autónoma y, en referencia a él, afirmó que "lo último que tiene que hacer un político es el ridículo". "El presidente (Josep) Tarradellas decía que lo último que tiene que hacer un político es el ridículo. Comparto lo que decía el presiente Tarradellas, que ese sí que era listo", dijo Bonet preguntado sobre su opinión de la fuga de Puigdemont a Bélgica.

El también presidente de la Cámara de Comercio de España, se expresó de esa manera en una rueda de prensa que sirvió de preludio a la novena edición de los galardones Amigos de la Marca España y de las Marcas Españolas en Bélgica. En su intervención, confió en que tras las elecciones autonómicas del 21-D prevalezca en Cataluña el "orden constitucional" restablecido con el artículo 155 de la Constitución.

Y se pronunció inequívocamente contra una posible salida de Cataluña de la Unión Europea, después de que Puigdemont se mostrara ayer favorable a celebrar un referéndum sobre la continuidad de esa región en la UE en declaraciones a un canal israelí de televisión. "El presidente Tarradellas, este sí que era listo, dijo: Cataluña dentro de España y dentro de Europa", declaró Bonet, quien citó en dos ocasiones al que fuera presidente de la Generalitat de Cataluña en el exilio entre 1954 y 1977, y de forma provisional desde entonces hasta 1980, ya en democracia. "Es un despropósito (...) Sólo lo podría entender si quisiera hacer daño a la gente porque salir de la Unión Europeo sería hacer daño a la gente", insistió Bonet, nacido hace 75 años en Barcelona.

El empresario catalán agregó que "el daño, en primer término es a Cataluña, en segundo término a España y en tercero a Europa", pero precisó que "el daño es recuperable" y dijo confiar en que se restablezca la normalidad porque "los catalanes son gente que normalmente han sido sensatos". "Siempre ha habido en Cataluña una lucha entre el 'seny' (sentido común) y la 'rauxa' (arrebato). Ahora estamos en un momento de arrebato", consideró Bonet, quien se refirió al 21-D como a "unas elecciones muy importantes porque el pueblo de Cataluña va a hablar desde la democracia", no como el 1-O que fue "una movilización" pero "no un referéndum".

No obstante, auguró que algunas de las 2.773 empresas que han abandonado Cataluña desde el pasado 2 de octubre no regresarán o les costará mucho hacerlo. "Como dice el poeta (Gustavo Adolfo Bécquer), lo que vuelven son las golondrinas, no las empresas, que les cuesta mucho, sobre todo a las financieras". El empresario explicó que "las empresas se han ido porque quieren estar en la Unión Europea" y señaló que desde los sectores económicos lo que se pide en Cataluña es "normalidad y estabilidad, nada más".

"Hay que admitir que la gente equivocada pueda reconocer su error y colocarse en la nueva vía. Pero también, con un cierto recelo porque la que han armado es importante", dijo preguntado sobre si daba credibilidad a las declaradas intenciones de ERC y de PDeCAT de abandonar la vía de la independencia unilateral. Sobre si aprovechando su paso por Bélgica pensaba reunirse con Puigdemont, de quien dijo se considera "amigo" aunque esté "en las antípodas de su pensamiento independentista", afirmó que no tiene intención de ver al expresidente, aunque le saludará si se lo encuentra.

Tras la rueda de prensa, en una cena de gala se reconoció con una figura de porcelana Lladró como símbolo de amistad entre España y Bélgica al consejero delegado de Interparking, Roland Cracco, que pilota un grupo con 350.000 plazas de aparcamiento, y al socio del despacho de abogados Racine, Bert Dehandschutter, vinculado a la actividad empresarial entre Bélgica y España.

También fueron premiados el presidente del grupo Hoteles Andaluces Con Encanto en la provincia de Cádiz, Jan de Clerck; el Festival Carolus-Ommegang de Bruselas; a los hispanistas en Bélgica; la directora del touroperador Caractère, Carmen Van Den Bossche, y la directora del gestor de experiencias turísticas Transeurope, Nichette Ghyoot. Junto a Bonet y a varios de los galardonados se esperaba que asistieran a la cena la embajadora de España en Bélgica, Cecilia Yuste; el presidente de la Cámara Oficial de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo, Juan Rodríguez-Villa, y el alto comisionado del Gobierno para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, entre otros.

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