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Coronavirus

El ejemplo de Víctor González tras superar la leucemia, iba a disputar la Titan y ahora fabrica material sanitario

Víctor González superó la leucemia y decidió apuntarse a la durísima prueba Titan Desert para recaudar fondos contra el cáncer. Ahora, durante la crisis sanitaria por el coronavirus, fabrica material sanitario con su impresora 3D.

A Víctor González le detectaron una leucemia cuando tenía nueve años. Tardó unos cinco años en poder empezar a hacer vida normal y su padre le propuso salir en bici para empezar a hacer deporte; era su forma de evadirse y desconectar y, teniendo leucemia, uno de los pocos deportes que podía hacer.

"Estuve un tiempo sin salir de casa porque tenía el sistema inmunológico muy bajo. Ha sido volver aquello del confinamiento pero ahora tenemos salud", cuenta Víctor a Antena 3 Deportes.

Finalmente, Víctor se enganchó a la bicicleta y en 2017 decidió hacer un reto para demostrarse a sí mismo que estaba bien y que había superado la enfermedad. Recorrió 1000 kilómetros hasta su pueblo en Toledo y esa fue su primera gran ruta en bicicleta.

"Fue una forma de demostrarme que ya estaba bien y demostrar a los niños que luchan contra el cáncer que se puede salir y se puede salir bien", explica Víctor.

Después de varias carreras, decidió apuntarse a la Titan Desert por dos motivos: recaudar fondos para la Fundació Enriqueta Villavecchia, la fundación que le ayudó cuando él estuvo enfermo en el Hospital de Sant Pau. El segundo de los motivos era demostrarle a los niños con cáncer que se podía superar con garantías y darles un pequeño empujón a todos ellos.

Ahora, durante la crisis sanitaria por coronavirus está haciendo pantallas de protección para el que lo necesite con una impresora 3D. Al ser persona de riesgo, no sale a la calle y para entregar las mascarillas: las deja en el ascensor y la persona con la que ha quedado las recoge en el portal.

"Los 'te quiero' van a ser más fáciles de decir"

"Estos días ya pasan factura y mis músculos ya no son lo que eran hace un mes. En tres días debería estar en el desierto, enfrentando la Titan Desert, la carrera más dura del mundo en bicicleta de montaña. Sin embargo mis piernas no son capaces de levantarme de la cama prácticamente. Las piernas o la cabeza. Ya no lo sé", reflexionaba hace unos días en Instagram.

"Y aunque la situación es así de mala aún nos queda esperanza. Volveremos a juntarnos con nuestras familias y cenar 24 personas en un comedor minúsculo sin poder oír os los unos con los otros a grito pelao. Volveremos a salir a entrenar duro y derrotaremos a ese desierto que nos espera. Los te quiero van a ser más fáciles de decir", cuenta en un post.

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