Alex Brady, un niño estadounidense, vino con su familia a pasar las vacaciones de Navidad al Puerto de Santamaría (Cádiz). Los Brady venían a disfrutar de los encantos que esconde la ciudad portuense pero con lo que no contaba el pequeño Alex, era encontrarse con uno de los secretos mejores guardados que escondía el restaurante al que acudió con sus padres.

Los hechos tuvieron lugar la primera noche de enero, cuando los Brady decidieron entrar a un restaurante de la ciudad gaditana para cenar y descubrir los placeres de la gastronomía andaluza. En ese momento, Álex se quedó especialmente asombrado con uno de los platos que estaban en la carta: las croquetas.

Tal fue su alegría por este plato, que Alex quiso entrar en la cocina del propio restaurante para que le destriparan el secreto de las croquetas y ver también cómo cocinaban el resto de alimentos.

Se sacó unas fotos con sus padres y los trabajadores del local, y lo más anecdótico; al volver al colegio de las vacaciones, escribió una carta a sus compañeros para compartir la experiencia y, de esta manera, explicarle lo que era una croqueta.

 

"Mi alimento favorito son las croquetas, una comida típica española, rellenas de jamón y queso. Y mi lugar favorito para comerlas es Romerijo, en el Puerto de Santa María", decía un párrafo escrito en la carta del niño. La epístola, que se hizo viral a través de las redes sociales, llegó al propio restaurante.

Los trabajadores contactaron con los Brady para agradecerles el cariño mostrado. “Nos devolvieron las gracias porque al pequeño Álex le habíamos alegrado el día”, expresó la empresa.