Seis de cada diez españoles aprovecha las vacaciones para leer. En el verano aumenta el consumo de lectura, pero aún hay un gran número de personas que nunca se sienta con un libro entre las manos. Alrededor de un 20% de quienes no leen libros argumenta que el motivo es el precio. Hemos encontrado en Madrid una librería donde eso ya no es una excusa, y está en un mercado.

Hasta hace unos años, se venden libros al peso. El precio sería el coste del papel, es decir, el valor de objeto no del contenido.

Precio cerrado: 10 euros un kilo y da igual que los gramos sean de Cervantes o de Corín Tellado. Aquí todo se coge. Literatura para lectores fieles u ocasionales. Además de contar ese maravillosos placer tangible de tocar los libros que han pasado por otras manos.

En verano es cuando más se lee, pero un 20% que no lo hace reconoce que es debido al alto precio de los libros, aunque ya no habrá excusas, con precios como los de la 'Casquería'. Leer es bonito, y aquí, también barato.