La gran pantalla acoge el estreno de 'El Bailarín', una película que expone la vida del bailarín de ballet clásico, Rudolf Nuréyev.

"Rudy era un espíritu rebelde. El ballet no trata solo de reglas, debemos apuntar más alto".

El bailarín huyó de Rusia en 1961 y pidió asilo político en París. Muchos afirman que "fue un revolucionario en la danza" porque él se preguntaba porqué tenía que estar detrás de una bailarina, "yo tengo que tener la misma importancia que una bailarina", afirmaba.

Rudolf Nuréyev creció como una leyenda forjada a base de mucho talento y grandes dosis de popularidad. El bailarín se codeaba con Mick Jagger, Andy Warhol o Jackie Kennedy.

Su deserción llega al cine, donde capitalismo, comunismo y danza ya se han visto las caras. También se ha asomado al cine el lado más oscuro, más perturbador y más genial de un arte tan plástico que el cine ha caído rendido a sus pies.

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