Moeve
Las moléculas verdes podrían reducir a la mitad la dependencia energética de Europa para 2040
Según un informe de Moeve, las moléculas verdes podrían llegar a sustituir hasta la mitad de combustibles como el petróleo, el gas y el carbón en 2050, reduciendo de forma significativa las emisiones contaminantes.

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Las moléculas verdes serán determinantes para reforzar la seguridad energética de Europa, mejorar la competitividad industrial y avanzar en la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, según el informe ‘¿Por qué Europa necesita las moléculas verdes?’ publicado por Moeve en colaboración con PwC y presentado en Bruselas.
El informe destaca el papel estratégico de las moléculas verdes para reducir hasta un 60% la dependencia energética exterior de Europa en 2050, al tiempo que se avanza en los objetivos climáticos que buscan la neutralidad climática.
Pero, ¿qué son las moléculas verdes? Hablamos del hidrógeno renovable y derivados (amoniaco o metanol), los biocombustibles de segunda generación o el biometano. “En un mundo cada vez más convulso, el imperativo estratégico de Europa es claro: lograr una verdadera autonomía energética. Las moléculas verdes producidas en Europa ofrecen una hoja de ruta firme y posicionan el continente como líder industrial global en la lucha contra el cambio climático. Ha llegado el momento de escalar estas soluciones para construir una Europa resiliente, competitiva y energéticamente independiente”, afirma Maarten Wetselaar, CEO de Moeve.
El análisis, basado en fuente públicas e informes de consultoras, concluye que las moléculas verdes permitiría un mayor aprovechamiento de la producción local de energía renovable. Estas soluciones podrían sustituir entre el 30% y el 50% de la demanda de combustibles fósiles en 2050, representar aproximadamente un tercio del mix energético de la Unión Europea y reducir la dependencia energética exterior desde el 57% actual hasta el 23%.
Usos y beneficios de las moléculas verdes
Las moléculas verdes son especialmente relevantes para sectores intensivos en carbono y difíciles de electrificar, como la industria pesada, la química o el transporte de larga distancia, que actualmente representan entre el 20% y el 25% de la demanda de energía primaria. Empleando las moléculas verdes para descarbonizar estos sectores se podría llegar a reducir hasta un 22% las emisiones de CO2 Europa en 2050.
"Es muy relevante para la descarbonización del sistema energético. Es la diferencia entre tener un sistema limpio y seguro y no tenerlo, añade Maarten Wetselaar, CEO de Moeve.
Aunque el informe reconoce la existencia actual del “green premium”, concluye que su uso limitaría el aumento en el precio final para el consumidor entre un 1% y 6% a partir de 2030.
Por ejemplo, en el transporte marítimo, el uso de combustibles verdes implicaría un impacto estimado de entre el 1% y el 4% en el precio final de los productos transportados; es decir, supondría menos de 20 céntimos en productos como unas zapatillas de deporte de 100 euros transportadas desde Asia hasta Europa, dado que el coste del transporte representa una pequeña parte del precio final.
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