Un equipo de investigadores del Centro de Cáncer Kimmel de Johns Hopkins (Estados Unidos) han logrado desarrollar una prueba que en tan solo cinco horas permite diferenciar entre tumores malignos y benignos de mama.

La prueba está en periodo de muestra y aún necesita una validación pero si se logra, reducirá drásticamente el tiempo para realizar un diagnóstico definitivo de cáncer de mama en pacientes.

Para desarrollar la prueba, los investigadores recolectaron 226 muestras de tejido mamario, las cuales eran de mujeres de Estados Unidos, China y Sudáfrica. Sus edades oscilaron entre los 25 y los 85 años y representaron todos los subtipos de cáncer de mama: receptor de estrógeno positivo, HER2 positivo, cáncer de mama triple negativo, cáncer ductal y lobular y carcinoma ductal in situ (DCIS).

La prueba consiste en una biopsia que se carga en cartuchos y se inserta en una máquina que prueba los niveles de metilación del gen. Los resultados de la prueba se saben en cinco horas.

El muestreo de lesiones tanto malignas como benignas permitió a los investigadores distinguir las diferencias de metilación entre los dos grupos.