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DEPORTES NÁUTICOS
Su discapacidad no les impide practicar la vela
Luis y Jose son un ejemplo de superación aparcan sus muletas para disfrutar de la náutica
Son un ejemplo de superación. Luis y Jose, tienen discapacidad pero han cambiado las muletas y la silla de ruedas por el barco. En la vela han encontrado la manera de hacer deporte en las mismas condiciones que cualquier persona, dejando en tierra sus dificultades.
Este es Jose Guerra, tiene 24 años y hace 7 que se quedó en silla de ruedas. A pesar de su discapacidad, su objetivo ha sido siempre practicar deporte. La vela se adapta a su forma de entender la vida.
En parecida situación está Luis, de 19 años. Tiene dificultades para caminar a consecuencia de haber nacido prematuramente. Para él, este deporte es la forma perfecta de estar más cerca del mar.
Las escuelas adaptadas de vela, como la del club náutico de Gran Canaria, permiten que personas como estas cambien las ruedas por el barco. Después de una primera evaluación, el mar no hace distinciones: entrenan en las mismas condiciones que cualquier deportista. La mayor dificultad, saltar la barrera de la mente.
El reto ahora es que otros también icen la vela, suelten los cabos y naveguen sin encontrar más límites que el del viento.
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