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POR EXCESO DE CONFIANZA
Aumentan los rescates en el agua por el “síndrome inmortal”
La osadía de bañistas y surfistas frente a las recomendaciones de socorristas.
Suelen ser personas acostumbradas a nadar que confían en la calma del agua en el momento en que se lanzan
A simple vista la playa está tranquila. Pero si nos fijamos bien, justo en este punto, muy cerca de la orilla, el mar está más revuelto. Con la bajamar no supone un problema, pero con la subida este remolino nos termina arrastrando.
Sólo en el sur de Gran Canaria, Cruz Roja ha llevado a cabo hasta 12 rescates a nado en una semana. Y en incontables ocasiones han tenido que pedir a los usuarios que salieran del agua, a veces, enfrentándose a ellos.
Es lo que se conoce como síndrome inmortal. Habituales de la zona acostumbrados a nadar, o personas que se confían de la calma del agua en ese momento.
Pues no hacerlo, supone una infracción grave que nos puede costar 3 mil euros de multa. Nada en comparación con la tragedia que podemos evitar
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