Si hubo una imagen que dio que hablar en el GP de Malasia, esa fue la del coche de Lewis Hamilton en llamas tras la rotura de su motor. El equipo Mercedes ha estudiado lo que pasó en ese instante y, a través de Twitter, lo ha explicado.

Los mensajes dicen lo siguiente: "Nuestro análisis ha enseñado que el motor de Lewis sufrió un fallo en el cojinete del cigüeñal". Esa es la raiz del problema, de la cual deriva la segunda parte del mensaje.

"Esto ocurrió sin previo aviso tras 618 kilómetros y fue precedido por una pérdida de presión de aceite en la curva 15", explicaron. Cabe recordar las palabras de Hamilton tras la carrera, cuando dijo que "algo o alguien no quería que ganase el Mundial".