El diestro Julián López 'El Juli' tras cortar una oreja a su segundo toro

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FERIA DE BILBAO | 27 DE AGOSTO

Tres buenos 'Garcigrandes' sustentan el triunfalismo y un éxito de El Juli

Tres toros de Garcigrande, de muy buen juego ante la muleta, sustentaron con su buen comportamiento el triunfalismo desatado en la corrida de hoy de la feria de Bilbao, en la que el El Juli cortó dos orejas y aún se quedó sin una tercera negada por la presidencia.

Siguen embistiendo mucho y bien los toros esta feria de Bilbao, hasta el punto de que hoy se sumaron otros tres al cuadro de honor de un abono en el que la bravura y la nobleza están apareciendo más que el buen toreo.

Esos tres ejemplares de Garcigrande, finos y de buenas hechuras, rompieron a embestir justo cuando tocaron a matar, en un último tercio donde dieron sobradamente sus mejores prestaciones: unas embestidas largas, profundas, entregadas y de mucha calidad que pedían un toreo al mismo nivel y que no siempre encontraron.

Al primero de todos ellos, un colorado que derribó en varas, le hizo Enrique Ponce una faena de detalles estéticos, de vistosa compostura, pero inconexa y desigual en su estructura.

El trasteo transcurrió muy cerca de tablas, por aquello de la molestia del viento, lo que al final hizo acobardarse un tanto al de Domingo Hernández aunque sin perder nunca ese dulce comportamiento con el que Ponce, que acabó paseando su oreja, estuvo muy cómodo pero sin provocar entusiasmos.

También el segundo rompió a embestir con prontitud y alegría tras las banderillas, lo que El Juli aprovechó para abrirle faena con tres impávidos pases cambiados en los medios.

Le faltó a este otro buen toro un punto más de recorrido en los engaños, pero aún así se mantuvo fijo y obediente ante la muleta que el torero madrileño manejó desde la total quietud pero también con una cierta tensión que hizo que el toreo y las embestidas no terminaran de fluir.

Por eso nada tuvo que ver la oreja que le dieron de éste con la que El Juli luego paseó del quinto, que fue, con notable diferencia, el mejor de los tres buenos toros de la corrida, por mucho que apenas se empleara en los primeros tercios.

En cambio, su actitud ante el trapo rojo fue la de una entrega total, descolgando muy abajo su cuello para mantenerlo así durante todo el recorrido que se le marcara en los pases, y en especial por el pitón izquierdo.

La faena del torero de San Blas fue muy larga, y tuvo dos partes muy bien diferenciadas: una primera ortodoxa y menos rotunda, donde, aun toreando largo, mostró una ansiedad similar a la del turno anterior; y una segunda de absoluta quietud, que fue la que avaló su triunfo.

Con los pies clavados en la arena y recreándose en pasarse muy cerca los pitones del toro, por delante y por detrás, en círculos y en ochos, provocó así los momentos de mayor clamor, que fueron a más hasta que remató el trasteo con una estocada muy defectuosa.

Y precisamente a ese detalle, para nada desdeñable, fue a lo que se agarró el presidente para desoir la petición de la segunda oreja, que fue tan ruidosa y unánime como la bronca que se llevó por negarla y ponerle así freno al desatado triunfalismo de los tendidos.

Antes, Ponce había porfiado sin éxito, y sin mucho sentido, con un cuarto reservón y afligido de cuartos traseros, mientras que Miguel Ángel Perera tuvo la suerte de espaldas con dos toros de raza muy medida a los que templó siempre pero sin conseguir el lucimiento que le ayudara a subir al carro del triunfo.

Ficha del festejo
Seis toros de Garcigrande (el 1º con el hierro de Domingo Hernández), de desigual volumen, pero en conjunto de finas y buenas hechuras.

Los lidiados en primero, segundo y quinto lugares dieron muy buen juego en la muleta, por recorrido, duración y nobleza. El resto, de menos raza, resultaron deslucidos.

Enrique Ponce: estocada baja trasera (oreja); media estocada trasera y dos descabellos (ovación).
El Juli: estocada baja (oreja); estocada trasera caída (oreja con clamorosa petición de otra tras aviso y dos vueltas al ruedo).
Miguel Ángel Perera: estocada (ovación); tres pinchazos estocada trasera (ovación tras aviso).

Sexto festejo de abono de las Corridas Generales. Más de tres cuartos de entrada en los tendidos, en tarde de bochorno y con algunas rachas de viento.

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