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SUEÑOS DE LIBERTAD
El tenso pacto familiar que obliga a Begoña y Gabriel a mantener las apariencias ante todos
Begoña y Gabriel acuerdan fingir unidad por el bien de sus hijos, mientras la presencia silenciosa de Beatriz amenaza con desestabilizar aún más esta frágil tregua.
Gabriel ruega a Begoña que le ayude a ser un buen padre y ambos pactan mostrarse como una familia frente a Julia y Juanito, pese a no quererse realmente. “Quiero que me ayudes, quiero ser un buen padre”, suplica él, mientras ella le recuerda: “Yo no me enamoré de ti, me enamoré de un espejismo”.
En Sueños de libertad, el acuerdo queda sellado bajo la estricta condición de mantener su falta de amor en secreto. Ninguno sospecha que Beatriz escucha cada palabra, descubriendo así la fachada que sostienen.