La orquesta ha contado con el Real Observatorio de Madrid como escenario de fondo, un lugar idóneo ya que los cambios de estación están relacionados con la astronomía. La orquesta han convertido en música algunos de los sonidos más representativos del otoño como la lluvia o los truenos de las tormentas.

Asimismo, la agrupación ha aprovechado para interpretar 'Lo que el viento se llevó' o 'Lalaland'. Melodías míticas que nos transportan a otro tiempo y quizá a otra estación.