Las cámaras de seguridad captaron un vehículo en dirección Asturias. Más de 4 horas después, el sistema de videovigilancia de la autopista AP8 capta al mismo vehículo en el peaje hacia Bilbao. Ese vehículo es un Citroen C4 GRIS de Djilali Benatia, uno de los sicarios que presuntamente contrató Pedro para acabar con la vida de Javier Ardines.

Esta grabación supone la prueba irrefutable del trayecto que realizaron los dos sicaros el día del crimen para atacar al concejal de Llanes. Y es tan solo una de las muchas pruebas que recoge un sumario de más de 200 folios en donde se detalla lo que a todas luces parece la planificación de un asesinato.

Desde que en diciembre de 2017 Pedro descubriera, grabando a escondidas una conversación, la supuesta infidelidad de su mujer Katia con Javier Ardines, el ahora supuesto autor intelectual del crimen, cayó en una espiral de celos y rabia. En su teléfono, los agentes encuentran mensajes desesperados a su esposa:

"El problema es ese. Tu amor hacia mí no es un amor sincero. No es de mí de quien tú estás enamorada. Yo sí. Te amo"

"Tú eres mi único punto débil. Tú y solo tú. Lo demás no me importa, no me importa ni mi propia vida. Iba a ser el hombre más feliz del mundo"

En los dispositivos electrónicos de Pedro Nieva los investigadores descubren decenas de búsquedas en páginas web de espionaje. Pero es en el registro de su casa donde los agentes hallan 16 billetes de 100 euros y más de 200 de 50. Para los investigadores esta es la demostración de que tenía dinero en efectivo más que suficiente para pagar a los sicarios.

En el hallazgo encuentran además los sprays de pimienta que se incautaron en la casa de uno de esos sicarios. Sprays que también se encontraron en uno de sus vehículos y cuyos restos se localizaron tanto en las vallas que colocaron para tender la trampa al concejal como en el cadáver de la víctima.