Joshua, 32 años, fue asesinado a puñaladas, concretamente por 19 puñaladas 13 de ellas por la espalda. Sin embargo, quienes acabaron con su vida intentaron hacer pasar el asesinato por un atropello. Arrojaron su cadáver en la calzada desde un coche en pleno paseo marítimo de Málaga. El automóvil que iba detrás no pudo esquivarlo y atropellaron el cuerpo.

Su hermana dio con la primera pista del crimen al descubrir que alguien había cambiado la foto del perfil de WhatsApp de su hermano la misma noche de su desaparición.

Las pesquisas apuntaron a una pareja amiga de Joshua. Los tres estuvieron de fiesta la noche del crimen. El sospechoso de la foto está en paradero desconocido. Su novia, en cambio, se ha entregado voluntariamente y este jueves tiene que declarar. Lo que diga puede ser clave para saber qué le pasó a Joshua.

Los forenses determinaron que el joven murió de un proceso combinado 'axfísico-hemorrágico'. Le apuñalaron y le asfixiaron al mismo tiempo.