La misma noche en la que desapareció Joshua su hermana intentó comunicarse con él a través de WhasApp sin obtener respuesta. Sin embargo un detalle le alertó: alguien había cambiado la foto de su perfil de WhatsApp. Esa imagen fue la primera pista para la investigación.

Joshua salió a hacer unas compras, iba a pasar la tarde con los padres de su sobrina. Cuando llegó a casa su hermana le envió un WhatsApp para indicarle que se iba a acostar. Sobre la 1,00 horas su hermano le dice que va hacia casa, pero nunca llegó.

En torno a las 6,00 horas el 112 recibió una llamada. Habían atropellado a un joven en pleno paseo marítimo de Málaga. Posteriormente la investigación descubrió que se trataba de Joshua y que había recibido 19 puñaladas, 13 de ellas por la espalda.

La investigación llevó a una pareja de conocidos de la víctima y a dos domicilios donde aparecieron restos de sangre del joven. Tres semanas después del crimen la presunta asesina se entregó a la Policía, su novio está ahora en busca y captura. La Policía ha pedido colaboración ciudadana para localizarle a través de la foto del perfil de WhatsApp que él mismo cambió en el teléfono móvil de Joshua.