La casualidad hizo que la mañana del sábado 1 de junio mientras José Antonio Reyes sufría un accidente de tráfico que le costaba la vida a él y a uno de sus primos, sus padres circularan por la misma autovía pero en dirección contraria.

Los padres de José Antonio Reyes volvían por esa carretera de hacer unas compras en Sevilla y se encontraron con los Bomberos intentando sofocar el incendio. Los progenitores reconocieron el vehículo de su hijo y fueron testigos de la terrible escena. La madre del futbolista fue ingresada debido a un ataque de ansiedad.

El único superviviente del siniestro, uno de los primos de Reyes que viajaban en el vehículo, salió del asiento del copiloto para intentar auxiliar al futbolista y a su otro primo. El intento de socorro le produjo quemaduras en el 60% de su cuerpo y actualmente se encuentra ingresado en estado grave.