Calle por calle, 'click a click', centímetro a centímetro. Así es como los agentes de la Guardia Civil localizaron la vivienda donde se ocultaba una madre que abusaba sexualmente de sus propias hijas para luego vender el material pedófilo en la red. Y todo gracias a una fotografía. La que una de las menores publicó en una red social.

El teniente de la operación, bautizada como 'Kasino', reconoció el lugar. Había veraneado allí en alguna ocasión. La ciudad, la localidad malagueña de Benalmádena. La zona, las proximidades de parque de atracciones. Así que para localizar el punto exacto tiraron de tecnología. Horas y horas moviéndose digitalmente por las calles de Benalmádena, recorriendo el mapa, buscando edificio por edificio hasta que lo reconocieron. Ampliaron, compararon y confirmaron. Lo habían encontrado. Ahí estaba el balcón desde el que se había tomado la fotografía.

Los agentes se desplazaron al inmueble y allí mismo, en el interior detuvieron a la mujer, de 35 años y nacionalidad sueca que había sido actriz porno, junto a sus 4 hijos menores. Entre los juguetes de los niños, la Guardia Civil encontró numeroso material pornográfico. Y el tatuaje que la madre lleva en su brazo, con el que aparecía en los vídeos que se grababa con sus dos hijas, de 14 y 8 años, era inconfundible. Ni siquiera opuso resistencia. Confesó haber grabado el material pornográfico por necesidades económicas. Los vídeos protagonizados por menores son mucho más valiosos en la 'deep web', en la internet profunda.

Dada la gravedad de los hechos, la mujer fue extraditada de manera inmediata a Suecia, donde arrancó la investigación. Fue la policía sueca quien solicitó la colaboración española para localizarla, tras huir del país escandinavo y recorrer varios municipios de la Costa del Sol. Hasta que la Guardia Civil logró poner fin su su fuga en Benalmádena. Ya ha sido condenada a 6 años de prisión por abusos sexuales cometidos a dos de sus hijas, y por la producción y difusión del material pedófilo.