Los efectos de la gota fría han causado graves daños en distintas localidades de la Península. En Dolores (Alicante) un vecino de 66 años continúa desaparecido después de que cayera a una acequia cuando caminaba por el pueblo. El hombre fue engullido por la cabidad que estaba soterrada por el agua y se encontraba paralela a los campos. El recorrido del tubo de esas acequias es de unos dos kilómetros.

Los buzos de la Guardia Civil intentan localizar al desaparecido desde la tarde del domingo, aún sin éxito. La inundación de la zona está dificultando el acceso de los efectivos.

La situación de la localidad es devastadora. Las calles se encuentran anegadas, los comercios se esfuerzan por eliminar el agua de la riada y las lanchas acuáticas circulan por las vías para poder abastecer a los vecinos que no pueden salir de sus casas para adquirir víveres.

Pese a la delicada situación de las casa que se encuentran a pie de calle, muchos se niegan a abandonar sus viviendas. Aseguran que en los últimos días ha habido intentos de robos en domicilios vacíos y tienen miedo.