Los 'micromóviles' son el nuevo invento en las cárceles para que los presos puedan ponerse en contacto con el exterior. Insertar estos dispositivos electrónicos resulta para los presidiarios algo fácil y sencillo, explicaba Alberto Téllez, funcionario de prisiones.

Los motivos de ello: la falta de medios materiales y de personal necesario, 2 funcionarios de prisiones por casa 140 internos. "En las cárceles siempre estamos bajo mínimos", señalaba Alberto Téllez.

El precio de estos aparatos en la calle oscila entre 10 y 20 euros, pero su importe en la prisión alcanza los 100 euros, explicaban en el plató de 'Espejo Público'.

El funcionario de prisiones añadía que los presos no solo los compran, sino que también se los alquilan entre ellos. Asimismo apuntaba que Instituciones Penitenciarias contrató inhibidores de frecuencia, pero no realizaron contratos de mantenimiento, por lo que al tratarse de aparatos electrónicos muy delicados que están a la intemperie, perdieron eficacia.

Eso, añadido a las malas condiciones, en muchos casos, de los arcos de seguridad, facilita la entrada de estos móviles.