Un hombre amenazaba a punta de navaja a un niño de 14 años cuando Jose María se topó con la escena. Cuenta que el menor estaba aterrorizado y decidió intervenir. En un descuido del agresor retiró al niño de su punto de mira quedando él a merced del atacante que le apuñaló en el dedo, el cuello y el bazo.

El atacante se dio a la fuga, finalmente fue detenido en un autobús, y él quedó gravemente herido. Se tumbó en un banco hasta que recibió asistencia sanitaria y cuenta que mucha gente pasaba por allí sin prestarle la ayuda que él sí brindó al pequeño.

"Estuve una hora en un banco sangrando. Perdí mucha sangre y me entraban sudores fríos. Pasaba la gente y nadie me ayudó", lamenta. Asegura que en su pueblo muchos le han reprochado que actuó con temeridad cuando él solo quería colaborar con una situación de riesgo para un menor.