Comúnmente es conocida como Carabela , falsa medusa o fragata portuguesa por la forma de embarcación que sobresale del agua y que permite identificarla. Ya son siete las personas que han tenido que ser atendidas por sus picaduras en la Playa de Mal Pas, Benidorm. También se ha detectado su presencia en playas de Levante y Poniente. En Puntas de Calnegre, Murcia y en la Playa de San José en Almería.

Los efectos tras su picadura son picos, fuertes dolores, vómitos, fiebre, náuseas e incluso puede llegar a ser mortal si el afectado tiene alguna patología que agrave sus síntomas. Lo primero para neutralizar el veneno es retirar los restos de los tentáculos de nuestra piel. Se puede intentar lavar la zona con alcohol o con agua salada, nunca con agua dulce porque intensifica los efectos. Después usar una crema con cortisona. Ese veneno es muy peligroso y permanece activo incluso cuando se ha retirado de la arena. Por ese motivo es importante no tocarlo jamás. Las carabelas portuguesas mueren cuando el agua está muy caliente, por ello se espera que desaparezca una vez entrado el verano.

Naomí fue la primera víctima conocida de carabela portuguesa en esta temporada estival. Asegura que los dolores ya han cedido y actualmente tan solo tiene la marca en la piel. Algunos especialistas le aseguran que dichas marcas desaparecerán en 3 ó 4 años mientras que otros señalan que nunca llegarán a irse del todo.