TRAS COMPARTIR SU DURA HISTORIA
El masivo tatuaje de Joe Manganiello desde la rodilla al abdomen para tapar las cicatrices de sus cirugías tras rozar la muerte
Joe Manganiello ha compartido las imágenes del gigantesco tatuaje con el que ha tapado las marcas de las cirugías sufridas durante su grave enfermedad.

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El actor Joe Manganiello ha mostrado a sus seguidores el significado del impactante tatuaje con el que ha querido cubrir las secuelas físicas que le dejaron las múltiples intervenciones quirúrgicas a las que tuvo que someterse mientras padecía una grave enfermedad autoinmune que casi le cuesta la vida.
El intérprete de True Blood publicó en su perfil de Instagram unas fotografías que revelan el proceso de creación de la enorme pieza en tonos rojos y negros que se extiende desde la parte lateral de su abdomen hasta la parte superior de su rodilla derecha.
Acompañando a las imágenes, el actor escribió: "En el capítulo cuatro [de sus memorias], comparé mi lucha contra la enfermedad con la imagen de mi cuerpo enviando caballeros a combatir a un dragón (occidental) que no existía. Los soldados, al no encontrar enemigo, me acribillaban a balazos".

En el mismo texto, explicaba el simbolismo que lo motivó a la realización de este diseño: "La idea de cubrir las cicatrices de mi cirugía con mi primer tatuaje —un dragón de casi un metro que me bajaba por el costado derecho— fue mi forma de intentar recuperar el poco control que sentía que tenía, y de indicarle a mi cuerpo que dejara de atacar al dragón… porque el dragón (oriental) era yo…"
Abordando con absoluta transparencia las secuelas en su fisionomía, el intérprete ya había mostrado el pasado 15 de octubre varias imágenes de su ingreso hospitalario.
Y es que el calvario médico del actor de Magic Mike arrancó con intensos dolores en la zona abdominal que llegaron a privarle de la capacidad de caminar debido a las ulceraciones provocadas en su aparato digestivo, padeciendo además episodios de fiebre alta, sarpullidos con ampollas, cefaleas y un agotamiento extremo.
Las complicaciones se agravaron con hemorragias rectales y una severa pérdida de peso, llevándole durante un periodo de siete años a someterse a infinidad de colonoscopias y a la extirpación de un tramo del intestino, lo que le impidió llevar un ritmo intestinal normal y le obligó a depender temporalmente de una bolsa de ostomía.
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