CLAVES DE LA FERTILIDAD

Calidad de los óvulos: qué es, cómo se valora y para qué sirve

En el camino hacia el embarazo, hay ciertos conceptos que, a menudo, generan preguntas y dudas. Entenderlos mejor puede ayudar a pasar este proceso con más serenidad y menos preocupaciones.

Óvulos

ÓvulosFreepik

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La calidad de los óvulos es un concepto que solemos escuchar cuando se habla de fertilidad, sobre todo cuando el embarazo no llega tan rápido como se esperaba. A menudo se utiliza como una explicación sencilla y rápida para procesos que en realidad son complejos, y esto puede crear una gran angustia en la mujer. Como matrona, creo que es importante entender qué significa realmente este término y, sobre todo, para qué sirve esta información sin caer en mensajes alarmistas.

¿Qué entendemos por calidad de los óvulos?

Cuando hablamos de calidad ovocitaria no nos referimos a que haya óvulos buenos o malos. Hablamos de la capacidad del óvulo para ser fecundado, dividirse correctamente y dar lugar a un embrión viable. Esto está relacionado con:

  • La integridad del material genético del óvulo
  • La capacidad de división celular tras la fecundación
  • El correcto funcionamiento de las estructuras internas del óvulo

La edad: el factor más importante

Con el paso del tiempo, los óvulos envejecen. Esto es un proceso biológico natural, no una enfermedad. A partir de los 35 años, de forma general, aumenta la proporción de óvulos con alteraciones cromosómicas, lo que puede traducirse en:

  • Menor probabilidad de embarazo
  • Mayor riesgo de aborto espontáneo
  • Mayor dificultad para lograr embriones viables

Esto no significa que no se pueda conseguir un embarazo, sino que en ocasiones podría requerir más tiempo o apoyo médico.

Óvulo y espermatozoides
Óvulo y espermatozoides | Freepik

¿Cómo se valora la calidad de los óvulos?

No existe una prueba única y directa que mida la calidad de los óvulos de forma individual antes de la ovulación. Lo que se hace en la práctica clínica es una valoración indirecta de la reserva ovárica y del contexto reproductivo. Para ello, las herramientas más utilizadas son:

  • Hormona antimülleriana (AMH)

Da información sobre la cantidad aproximada de folículos disponibles, no sobre su calidad. Una AMH baja no significa que los óvulos sean “malos”, sino que hay menos cantidad de folículos.

  • Recuento de folículos antrales

Mediante ecografía se cuentan los folículos visibles al inicio del ciclo. Al igual que la AMH, habla de número, no de calidad.

¿Para qué sirve hablar de calidad ovocitaria?

El objetivo no debería ser generar miedo, sino ajustar expectativas y tomar decisiones informadas. Esta información puede ayudar a:

  • Entender por qué un embarazo puede tardar más
  • Valorar el momento reproductivo
  • Decidir si conviene realizar un estudio de fertilidad
  • Elegir estrategias en reproducción asistida

¿Se puede mejorar la calidad de los óvulos?

No podemos rejuvenecer los óvulos, pero sí mejorar el entorno en el que maduran. Algunos factores que influyen son:

  • Alimentación equilibrada
  • Ejercicio regular
  • Descanso de calidad
  • Reducir el estrés y trabajar a nivel emocional
  • Evitar tabaco, alcohol y otras sustancias tóxicas
  • Tratar patologías ginecológicas o alteraciones hormonales

Como matronas, acompañamos para que esta información se entienda sin crear un alarmismo social. La calidad de los óvulos no define la fertilidad de la mujer, es solo una pieza más dentro de un contexto.

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