GUIA DE HIGIENE
¿Cada cuánto se debe lavar la botella de agua del trabajo?
Ni una vez a la semana, ni cuando "huele raro". Diversos estudios microbiológicos alertan de que tu botella reutilizable puede ser un nido de gérmenes si no sigues una rutina estricta de limpieza.

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Es el accesorio indispensable de cualquier escritorio. Ya sea de acero inoxidable, cristal o plástico, la botella reutilizable nos acompaña durante toda la jornada laboral. Sin embargo, existe una falsa sensación de limpieza: "si solo lleva agua, ¿por qué va a estar sucia?".
La realidad es mucho más inquietante. Según un reciente estudio de WaterFilterGuru, las botellas de agua reutilizables pueden llegar a acumular una media de 20,8 millones de unidades formadoras de colonias (UFC) de bacterias. Para que nos hagamos una idea: eso es unas 40.000 veces más bacterias que las que se encuentran en el asiento de un inodoro.

El veredicto de los expertos: limpieza diaria
La respuesta corta y contundente de organismos como la NSF International es cada día. Aunque el agua no se "pudra", nuestra boca transfiere bacterias a la boquilla en cada trago. A esto se suma el ambiente cálido de la oficina, que favorece la proliferación de microorganismos.
Si no se lava a diario con agua caliente y jabón, se empieza a formar lo que se conoce como biofilm: una capa viscosa y casi invisible de bacterias que se adhiere a las paredes de la botella y que puede albergar patógenos como el E. coli o el estafilococo.
Los puntos críticos que solemos olvidar
No basta con un enjuague rápido bajo el grifo. Expertos de la Cleveland Clinic señalan tres zonas donde las bacterias "hacen su agosto":
- La boquilla y la rosca: Es la zona de contacto directo con los labios y donde más residuos de saliva se acumulan.
- El tapón: Si tu botella tiene pajita o tapón de succión, es el lugar más propenso al moho debido a la humedad constante.
- El fondo: Si la botella es estrecha, los residuos se depositan en la base formando colonias bacterianas difíciles de ver a simple vista.

Guía de mantenimiento según el material
Para que tu botella dure años (y tu salud no se resienta), sigue estas claves:
1. Acero inoxidable y cristal: Son los materiales más higiénicos. Si el fabricante lo indica, mételas en el lavavajillas una vez al día para una desinfección térmica total.
2. Plástico (Libre de BPA): Ten cuidado con el agua muy caliente, ya que puede degradar el material. Es mejor lavarlas a mano con un cepillo para botellas.
3. Desinfección profunda semanal: Una vez a la semana, llena la botella con agua y un chorrito de vinagre blanco o bicarbonato de sodio. Déjala actuar toda la noche para eliminar cualquier rastro de cal o biofilm persistente.
¿Qué pasa si no la lavo?
El riesgo no es solo un mal sabor. La acumulación de bacterias y moho puede derivar en problemas gastrointestinales, náuseas o incluso reacciones alérgicas. Además, según la Cleveland Clinic, las botellas con pajitas integradas —como la tan viral Stanley— suelen ser las que más gérmenes acumulan debido a la dificultad de limpiar los conductos internos.
Así que, al terminar tu jornada laboral, no dejes la botella con agua sobrante en el escritorio hasta el día siguiente. Vacíala, lávala y déjala secar boca abajo para que no quede humedad atrapada.
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