BULLYING

Un videojuego basado en Minecraft para combatir el bullying y enseñar empatía en las aulas

Proyecto YASIRA propone que alumnos de 9 a 14 años se enfrenten en un mundo virtual a situaciones de acoso y tomen decisiones para aprender a detectarlo y prevenirlo.

Un videojuego basado en Minecraft para combatir el bullying y enseñar empatía en las aulas

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Un personaje entra en un colegio, comparte aula con sus compañeros y pasa allí una semana en la que se enfrenta a situaciones que podrían ocurrir en cualquier centro educativo. Hay conflictos, comportamientos de acoso, alumnos que observan lo que ocurre y decisiones que tomar. Las respuestas del jugador determinarán cómo continúa la historia.

Es la propuesta de Proyecto YASIRA, una iniciativa educativa que utiliza Minecraft para trabajar la empatía, prevenir el acoso escolar y ayudar a detectar sus señales antes de que sea demasiado tarde. Impulsado por SAMIRA DTx y con la colaboración de Letcraft Education, AEPAE y Microsoft, el proyecto está dirigido a estudiantes de entre 9 y 14 años.

Una semana en el colegio

El videojuego recrea una semana escolar y permite a los alumnos ponerse en la piel de otro estudiante. A lo largo de la experiencia se encuentran con diferentes situaciones relacionadas con la convivencia y el bullying y deben escoger entre tres formas de actuar.

Sus decisiones modifican el desarrollo de la historia y pueden conducir a tres finales diferentes. La experiencia permite trabajar los distintos papeles que intervienen en una situación de acoso: la víctima, el acosador y los compañeros que observan.

Pero el juego no termina cuando acaba la partida. Las decisiones de los alumnos quedan registradas y pueden servir al profesor para continuar el trabajo en el aula y plantear un debate sobre las situaciones que han vivido durante la experiencia.

Carlos Escobar, socio cofundador y CMO de SAMIRA DTx, resume el objetivo en conseguir "que el niño aprenda empatía y que las acciones que haga tienen consecuencias". Las decisiones también permiten "cómo se comporta el niño, identificar a las víctimas y acosadores y actuar sobre ello detectando las señales".

Un proyecto nacido del bullying

Detrás de YASIRA está la historia de Ismael Maceira. Tenía 12 años cuando fue diagnosticado de COVID persistente, una situación que le obligó a "dejar de hacer deporte, de salir con amigos". Sin embargo, según su propio relato, lo más duro fue "el bullying, la soledad, el miedo". "Las risas, las miradas, los comentarios, el sentirse señalado deja heridas que nadie ve, que permanecen contigo para siempre", recalcó el afectado.

Aquella experiencia terminó provocándole una profunda depresión, ansiedad y agorafobia. Con el tiempo decidió transformar lo vivido en una iniciativa que pudiera ayudar a otros menores.

"¿Qué pasaría si convierto este dolor en algo que pueda ayudar a muchas otras personas?", se planteó. De esa pregunta nació SAMIRA DTx y posteriormente Proyecto YASIRA.

"Las cicatrices quedan para siempre, pero si puedes construirlas en algo que pueda servir a otras personas... yo no elegí vivir aquella historia, pero sí elijo qué hacer con ella", reflexionó Maceira durante la presentación del proyecto.

Más tecnología, nuevos riesgos

El acoso escolar también está incorporando nuevas herramientas tecnológicas. Según los datos recogidos en el material del proyecto, el 80% de los casos en los que se utiliza inteligencia artificial para acosar a compañeros están relacionados con la creación de vídeos falsos a partir de fotografías de otros alumnos.

En las aulas españolas, el 14% de los estudiantes son víctimas de acoso escolar, según los datos atribuidos a la Fundación Mutua Madrileña y la Fundación ANAR.

Durante la presentación, Enrique Pérez-Carrillo, presidente de la Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar (AEPAE), criticó la respuesta actual de los centros. A su juicio, el sistema "siempre llega tarde y se protege a sí mismo" y "está perpetuando el acoso escolar".

Pérez-Carrillo también cuestionó la aplicación de los protocolos contra el bullying y aseguró que "nueve de cada diez protocolos que llegan a Inspección se desestiman".

Frente a esta respuesta reactiva, YASIRA plantea utilizar la tecnología como una herramienta de prevención. El objetivo, en palabras de Carlos Escobar, es "acompañar a quienes sufren bullying, que, en realidad, somos todos".

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