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Urgencias

Javier Burgos y David Cuetos, los primeros urgenciólogos de España: "La especialidad en sí misma es positiva para todos"

Dos médicos militares serán los primeros urgenciólogos de España. Su especialidad está reconocida en el ámbito militar mientras sigue a la espera en el ámbito civil. Javier Burgos y David Cuetos nos cuentan en una entrevista en Antena 3 Noticias-Galicia, su primera aparición en un medio de comunicación, su experiencia.

En resumen

  • Javier Burgos: "La especialidad en sí misma nos dota de más competencias, es algo bueno y provechoso para todos"
  • David Cuetos: "El hecho de crear una formación específica permite acortar tiempos y eso también es bueno para la administración. Permite formarse antes y mejora la calidad del servicio"

Javier Burgos y David Cuetos son miembros de la que será la primera promoción de urgenciólogos en España. Lo serán porque son médicos militares, el único ámbito en el que esta especialidad está reconocida en nuestro país. España y Portugal son los dos únicos países de Europa que, a día de hoy, continúan sin tener reconocida la urgenciología como especialidad en el ámbito civil. ¿Por qué? ¿qué implica esto? ¿es necesario su reconocimiento? Lo analizamos con estos residentes del Hospital Gómez Ulla desde otro hospital, el 12 de Octubre, también de Madrid, donde nos reciben.

Se han licenciado en medicina, han pasado por la academia militar, han servido en Irak e incluso han luchado contra una pandemia en primera línea en un hospital, así es que, pese a su juventud, la experiencia de los tenientes y doctores Burgos y Cuetos invita, sin duda, a escucharles. Ellos son dos de los primeros, de los que abren la puerta, a la especialidad en urgenciología en nuestro país, y tienen claros los motivos que les han traído hasta aquí y la importancia de una formación específica para la labor que les espera.

Hoy hacen un hueco en su frenético día a día para atendernos. Nos comunicamos a través de la pantalla del ordenador. Desde Antena 3 Noticias-Galicia les saludamos. Es su primera entrevista para un medio de comunicación y rompemos el hielo con una pregunta obligada.

¿Por qué habéis decidido realizar la especialidad de urgenciología?

Javier Burgos: Cuando uno estudia medicina tiene vocación de ayudar a los demás y la especialidad de urgencias aporta la posibilidad de intervenir en los momentos críticos, graves, urgentes de la vida. Esa patología es la que justifica la creación de la especialidad.

David Cuetos: Es un especialidad de servicio, en ese sentido coincide con lo militar, esa vocación de servir. Hay que estar preparado para todo, saber un poco de todo para desarrollar tu trabajo.

La especialidad se creó en 2016 en el ámbito militar, sois los primeros en recibir esta formación, ¿qué tiene de particular? ¿por qué es diferente?

Javier: El médico de urgencias tiene que tener unos conocimientos muy estructurados. La forma de pensar de un médico de urgencias no puede ser la misma que la de un médico de planta. Ahora que estamos haciendo la residencia lo estamos viendo. El urgenciólogo tiene que ser muy sistemático para que no se nos cuele nada. En muchos casos el paciente está inconsciente, no puede contarnos qué le ha sucedido, no hay tiempo, se está desangrando, lo que nos tiene que caracterizar es la rapidez. En pocos minutos el paciente tiene que estar orientado hacia la patología que padece con un tratamiento que le pueda salvar la vida.

David: El médico de urgencias debe seguir un método específico, eso es lo que nos da agilidad, y además nos permite mejorar mucho.

Y todo eso es lo que debe tener una formación específica, adecuada a esa actividad contrarreloj...

Javier: En incidentes de múltiples víctimas, atentados terroristas por ejemplo, uno tiene que saber como actuar. Además, si no lo practicas, si no tienes un entrenamiento específico y continuo, esas capacidades se pierden, uno se va quedando atrás, se desactualiza. El hecho de verlo todos los días y seguir machacando todos los días, es lo que nos diferencia del resto de médicos. No podemos esperar siempre acertar de la misma forma con la patología cardíaca concreta como lo haría un cardiólogo.

David, añade: No es nuestra función. Nosotros estamos para otra cosa.

Javier continúa: Nuestra función es centrarnos en lo que está pasando, en salvarle la vida.

¿Por qué es tan importante que se reconozca esta especialidad en todos los ámbitos?

Javier: Es beneficioso, igual que lo es para nosotros, porque nos dota de unas habilidades y unos conocimientos que son particulares y específicos. Sobre todo el hecho de que son patologías tiempo-dependientes.

David: Hoy en día los profesionales de urgencias que hay en los hospitales, de los que nosotros estamos aprendiendo y que son grandes profesionales, se han formado a través de cursos y años de experiencia. El hecho de crear una formación específica permite acortar esos tiempos y eso también es bueno para la administración. Permite formarse antes y mejora la calidad del servicio.

¿En qué medida la pandemia ha puesto más de manifiesto esta necesidad?

Javier: Con la pandemia se ha visto que casi el 100% de los pacientes que han accedido al Sistema Nacional de Salud lo ha hecho a través de las urgencias de un hospital. Con lo que supone en cuanto a los tiempos, la gravedad, el pronóstico del paciente. Ahí se ve que tenemos nuestro impacto en cuanto a la supervivencia y a las condiciones en las que los pacientes son atendidos. Lo mismo ocurrió con la tormenta filomena en Madrid. Los urgenciólogos podemos gestionar esos esfuerzos para que todos vayamos a una.

La especialidad en sí misma nos dota de más competencias, es algo bueno y provechoso para todos que el médico esté más formado y sea especialista y sea capaz de atender por sí mismo la mayor cantidad de patologías en el menos tiempo y de la mejor forma posible.

Para terminar, ¿qué define a un urgenciólogo?

David: La flexibilidad, la capacidad de adaptación, el compromiso.

Javier: Es un trabajo sacrificado en el que uno va a anteponer la vida de otros a la suya propia, va a anteponer el trabajo a su vida personal. Cuando supone sufrimiento, supone vidas, vas a anteponerlo a todo.

Y lo hacen además, trabajando bajo la mayor presión posible, la que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

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