El loro Tarzán es un trabajador más de una farmacia de A Coruña. Lleva 40 años dando los buenos días a los clientes pero eso se ha terminado. Tarzán ya no podrá volver a la botica.

La prohibición viene dada por una nueva ley de sanidad que prohíbe a los animales acceder y permanecer en los establecimientos como en las farmacias. De este modo puede decirse que a Tarzán lo "han jubilado por anticipado".

Se llama La Farmacia de Javi, pero en realidad es la de Tarzán, aunque él solo sigue en el logotipo de la farmacia, los vecinos aseguran que le echan mucho de menos. La ley le ha cerrado las puertas del establecimiento al animal que llevaba en el local 45 años.

Tarzán continúa con dándole al pico pero mucho más solo. Los dueños del loro afirman que se le nota decaído, y que echa de menos a los clientes. Por otro lado, desde la farmacia también se le echa en falta y aseguran que sin él la espera se hace más aburrida.