Los cascotes se amontonan en la escalera y en el rellano del domicilio, en el barrio madrileño de Tetuán, de la víctima que el pasado viernes perdió la vida a manos de su pareja.

Tras tirar la puerta abajo, la Policía encontró el cuerpo de Pilar, de 48 años, con fuertes signos de violencia. Este sábado, los agentes siguen buscando a su actual pareja, que continúa en paradero desconocido, después de pedir ayuda a un amigo para deshacerse del cuerpo.

La pareja llevaba apenas unos meses residiendo en la vivienda. Junto a ellos el hijo que ella había tenido en su anterior relación, que no se encontraba en casa en el momento del crimen.

Los vecinos aseguran no haber escuchado discusiones en ocasiones anteriores, por lo que la sorpresa es aún mayor en el edificio donde residen.

Lo cierto es que la Policía vio, el pasado mes de noviembre, cómo el hombre le daba una brutal paliza. Ella entró en el sistema de seguimiento de violencia de género pero no ratificó la denuncia de oficio, tampoco pidió protección. Entonces a él solo le interrogaron.

Le denunció el día del crimen

La mujer interpuso una denuncia contra él por amenazas el viernes en la Comisaría de la Policía Nacional de Alicante, el mismo día en que se produzco el crimen en Madrid.

La exesposa denunció el viernes que había recibido mensajes intimidatorios por parte del sospechoso. Por ello, se activó el protocolo de casos de violencia de género y los agentes realizaron una valoración policial de la situación.

Debido a las amenazas del hombre, la Policía Nacional determinó que la mujer estaba en una situación de riesgo extremo y estableció un sistema de protección integral hacia la denunciante.