Tumor
El Hospital Vall d'Hebron extirpa un tumor de hígado inoperable con un técnica de trasplante hepático
Esta técnica, que se utiliza por primera vez en Cataluña, abre la puerta a pacientes con tumores que hasta ahora recibían tratamientos paliativos.

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Hace un año a Cristina, de 58 años, le diagnosticaron un tumor hepático que no se podía operar. Era del tamaño de una pelota de balonmano y rodeaba tres venas en la parte superior del hígado que son estructuras vitales, lo que hacía inviable cualquier intervención convencional. Y es que para garantizar la supervivencia de la paciente, era imprescindible preservar, al menos, una de las tres venas. Por primera vez en Cataluña, el hospital Vall d'Hebron de Barcelona ha conseguido extirpar un tumor inoperable con una cirugía innovadora que incorpora una técnica de trasplante.
"Pensamos que la única forma de operar a esta paciente era desconectar completamente el hígado, todo el flujo de sangre que entra y sale de este órgano, porque teníamos que extirpar las tres venas que están conectadas al hígado, todas afectadas; una había que cortarla y reimplantarla", explica el Dr. Gonzalo Sapisochin, jefe de Cirugía General y Aparato Digestivo de Vall d'Hebron.
Pero para conseguirlo había que mantener este órgano durante una hora sin ese flujo de sangre, así que decidieron utilizar la máquina Hope (esperanza y acrónimo de Perfusión Oxigenada Hipotérmica), que se utiliza en los trasplantes y es la encargada de mantener los órganos con vida fuera del cuerpo. Según los facultativos, en este caso el reto ha sido conectar la máquina directamente a la paciente sin mover el hígado durante la extracción del tumor.
"En este caso lo novedoso es que esta máquina se la conectamos a la paciente, dejando el órgano dentro para poder mantener ese hígado con oxigenación y preservación fría. Esto lo que hace es que el hígado que estamos operando dentro de la paciente se preserve mejor y una de las cosas que vimos es que la reacción que hizo el hígado después fue mínima", señala Sapisochin.
La operación, que duró más de 10 horas y contó con un equipo multidisciplinar de 15 profesionales, abre la puerta a que más pacientes con colangiocarcinomas y cánceres hepáticos puedan operarse.
Hoy Cristina relata que se encuentra "muy bien". "Estoy inmensamente agradecida a los médicos, al hospital... es como un milagro en tu cuerpo. Una cosa así siempre te cambia... miras la vida de otra manera, disfrutas mucho de las cosas más pequeñas. Me encuentro muy muy bien, ha sido muy sorprendente cómo ha respondido el cuerpo".
Otra pieza clave
El colangiocarcinoma es un tumor muy poco común, de hecho se diagnostican 2 casos cada 100.000 al año. Una pieza clave fue el papel de Oncología Médica. La paciente no habría podido someterse a la intervención si el tumor no se hubiera reducido previamente. Esto fue posible gracias a un tratamiento que combina quimioterapia e inmunoterapia.
"Ella hizo inmunoterapia y quimio antes. Tenemos varios estudios que dicen que añadir la inmunoterapia y la quimioterapia no solo aumenta la supervivencia, sino la probabilidad de reducir la enfermedad y este tipo de tratamiento es el que se le ha aplicado a ella antes de intentar operar para poder conseguir la máxima respuesta", añade Capdevila.
Afirma el doctor Jaume Caodevila, jefe del Grupo de Tumores Hepatobiliopancreáticos y Endocrinos del Hospital Universitario Vall d'Hebron y del grupo de Cáncer Hepatobiliar, Pancreático y Tumores Endocrinos del VHIO. La complejidad del caso requirió una planificación preoperatoria exhaustiva con reconstrucción tridimensional del hígado y de las estructuras vasculares para anticipar las fases críticas de la intervención, en colaboración con la Unidad de Tecnologías 3D del hospital.
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