Venezuela vuelve de nuevo al escenario internacional, y no precisamente por una buena noticia. En Táchira un menor ha perdido los ojos tras una carga policial producida durante una nueva protesta.

La ausencia de gas fue el motivo de la protesta en la que Rufo Antonio Chacón Parada, de 16 años, acababa perdiendo los dos ojos. La causa del accidente fue que le impactaron en los ojos 13 perdigones (ocho en el derecho y cinco en el izquierdo). Pero además de estos, el chico llegó al hospital con 52 impactos de perdigones en toda la cara.

Después del impacto el menor fue trasladado al Hospital Central de San Cristóbal, donde después de dar el parte médico el diputado al Consejo Legislativo del estado, Juan Carlos Palencia condenaba los hechos a través de su cuenta de Twitter.

 

Rufo no fue el único afectado de unos disturbios, que acabaron con 23 detenidos. Su hermano Ángel, de tan sólo catorce años acabó herido por golpes de bastones policiales.

Ante esto el gobierno venezolano reaccionó condenando los hechos, y asegurando que investigará si lo que le ha producido al menor la perdida de los globos oculares ha sido realmente el impacto de los perdigones.