El tornado que se produjo en la ciudad de Kaiyuan, China, sorprendió a muchas personas que se encontraban en plena calle. Otros, que se encontraban a cubierto, vieron con horror, desde sus ventanas, cómo volaban los escombros.

El tornado arrasó completamente la ciudad china, ante el asombro de la población, que se quedó en shock.

El brutal viento, que soplaba a más de 80 km/h, se encargó de destrozar numerosas viviendas, árboles y coches, causando múltiples daños materiales. En tan sólo 15 minutos, quedaron 3.600 viviendas dañadas y al menos hubo 10.000 afectados.

Hasta el momento, los servicios de emergencia han recuperado varios cuerpos sin vida -se estima que hay 6 fallecidos y 200 heridos- aunque se continúa con las labores de rescate mientras la ciudad se recupera de un susto que tardarán en olvidar.