La Justicia europea ratifica la decisión del Parlamento Europeo (PE) de obligar a la eurodiputada de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen, a devolver unos 300.000 euros por no haber demostrado que usó ese dinero en la contratación de una asistente parlamentaria, como aseguraba.

Esta decisión es la respuesta al fallo que había solicitado la eurodiputada a la Justicia europea en el que pedía la anulación de la decisión de la Eurocámara contra ella. En la sentencia, el Tribunal General de la Unión Europea (UE), la primera instancia en Luxemburgo, desestima el recurso de Le Pen y confirma la decisión del Parlamento de exigir la devolución del importe.

La eurodiputada ha anunciado que recurrirá "en breve" plazo la decisión ante la más alta, y ya única restante, instancia del Tribunal de Justicia de la UE.

Los hechos se remontan a diciembre de 2016 cuando el PE instó a la eurodiputada a reembolsar 298.497 euros que consideró le habían sido abonados indebidamente en concepto de gastos de asistencia parlamentaria. La suma correspondía a los pagos de la Eurocámara por una colaboradora contratada por Le Pen como asistente parlamentaria de 2010 a 2016.

El PE acuso a la eurodiputada de no haber aportado pruebas de que esa asistente "hubiese desarrollado una actividad vinculada de modo efectivo, directo y exclusivo a su mandato parlamentario".

El portavoz del Parlamento Europeo, Jaume Duch, ha explicado que la institución "toma nota de la decisión del tribunal que confirma la decisión de recuperar" lo percibido por Le Pen en concepto de remuneración para una asistente parlamentaria. Duch dejó claro que el asunto "ha sido tratado de la misma forma exactamente que otros" y mostró su satisfacción porque los jueces de Luxemburgo hayan dado la razón al PE.