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Islandia rechaza en referéndum las conversaciones de adhesión a la Unión Europea

Los partidarios de volver a negociar con la UE estuvieron por delante durante buena parte del recuento, pero la tendencia comenzó a cambiar en las últimas horas hasta situar al 'no' en cabeza.

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Islandia Reuters

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El 'no' roza la victoria en el referendo celebrado en Islandia para decidir si el país debe reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea. Con cerca del 90 % de los votos escrutados, el rechazo a retomar las conversaciones con Bruselas se sitúa en el 52,5%, frente al 47,5 % del 'sí'.

Los partidarios de volver a negociar con la UE estuvieron por delante durante buena parte del recuento, pero la tendencia comenzó a cambiar en las últimas horas hasta situar al 'no' en cabeza. Cuando se han contabilizado 188.496 votos, los contrarios a reabrir las negociaciones mantienen una ventaja de más de 8.500 papeletas.

Todavía quedan por contabilizar los últimos votos de una de las seis circunscripciones en las que se divide Islandia. Se trata de la región del suroeste, la más poblada del país y que engloba varias localidades del área de Reikiavik.

En esta circunscripción, la negativa también se encuentra por delante en el recuento provisional, con un 51,5 % de los votos frente al 48,5 % del 'sí'. Quedan alrededor de 32.000 papeletas por contabilizar, pero los medios públicos islandeses consideran que sería prácticamente imposible que los partidarios de retomar las negociaciones pudieran remontar la diferencia actual.

Para conseguirlo, el 'sí' necesitaría obtener aproximadamente el 65 % de los votos que todavía quedan por escrutar.

El 'sí' gana en Reikiavik, pero no en las zonas rurales

Tal y como apuntaban los sondeos previos, el 'sí' se ha impuesto en las dos circunscripciones correspondientes a Reikiavik. Sin embargo, la diferencia obtenida en la capital no ha sido suficiente para compensar los resultados favorables al 'no' en las tres circunscripciones rurales del país, situadas en el sur, noroeste y noreste.

Alrededor de 273.000 islandeses estaban llamados a participar en la consulta. Los datos provisionales apuntan a una participación cercana a la registrada en las últimas elecciones legislativas, cuando acudió a votar casi el 80 % del censo.

La campaña previa al referendo había estado marcada por la incertidumbre. Los sondeos publicados durante la última semana reflejaban un escenario muy ajustado, con algunas encuestas situando al 'sí' ligeramente por delante y otras dando ventaja al 'no'.

Dos encuestas publicadas el pasado viernes ofrecieron resultados diferentes. Gallup situaba al 'no' más de dos puntos por encima del 'sí', mientras que Maskína daba una ligera ventaja a los partidarios de reanudar las conversaciones, de ocho décimas.

La jornada electoral transcurrió sin incidentes. Los colegios permanecieron abiertos desde las 09:00 hasta las 22:00 horas del sábado.

¿Qué ocurrirá si gana el 'no'?

El Gobierno islandés ha asegurado que respetará el resultado de la consulta. En caso de confirmarse la victoria del 'no', Islandia no retomaría las negociaciones de adhesión con Bruselas.

Si finalmente se impusiera el 'sí', el país volvería a sentarse con la Unión Europea para negociar las condiciones de una posible entrada. Una vez cerrado un hipotético acuerdo, los ciudadanos islandeses tendrían que volver a pronunciarse en un nuevo referendo.

La primera ministra socialdemócrata, Kristrún Frostadóttir, la ministra de Exteriores, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, y la ministra de Educación, Inga Sæland, líderes de los tres partidos que forman la coalición de Gobierno, han convocado una rueda de prensa este domingo a las 13:00 horas en Reikiavik para valorar el resultado.

Islandia solicitó entrar en la UE en 2009

Islandia presentó oficialmente su solicitud de adhesión a la Unión Europea en 2009, en plena crisis económica. Las negociaciones avanzaron durante los primeros años, pero fueron suspendidas en 2013, en un contexto marcado por las divisiones internas, la crisis de la zona euro y el conflicto entre Islandia y varios países europeos por las indemnizaciones a ahorradores extranjeros tras la quiebra del banco Icesave.

Dos años después, en 2015, el Gobierno conservador comunicó a Bruselas que Islandia ya no quería continuar como país candidato. Sin embargo, la Comisión Europea sostiene que nunca se produjo una retirada formal de la candidatura.

La coalición que llegó al Gobierno en 2024 incluyó en su acuerdo la celebración de una consulta popular para que los ciudadanos decidieran si querían reanudar el proceso de adhesión. Sus integrantes defendían que nunca se había preguntado directamente a la población sobre esta cuestión.

Durante la campaña, uno de los principales debates ha girado en torno a la soberanía nacional y el control de los recursos naturales, especialmente la pesca, uno de los sectores fundamentales de la economía islandesa.

También ha influido la preocupación por el coste de vida y la incertidumbre geopolítica provocada por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de anexionarse Groenlandia, territorio situado en el entorno del Atlántico Norte.

Islandia solicitó entrar en la UE en 2009

El reducido tamaño de la población islandesa y la enorme extensión de su territorio han condicionado también el recuento. El país cuenta con menos de 400.000 habitantes repartidos en unos 100.000 kilómetros cuadrados.

Las urnas deben ser trasladadas desde los diferentes puntos de votación hasta los centros de recuento de cada circunscripción. En algunos casos, estos desplazamientos pueden alcanzar los 400 kilómetros.

Por este motivo, la Comisión Electoral Nacional ya había advertido antes de la votación de que era difícil determinar cuándo se conocerían los resultados definitivos y no esperaba disponer de un recuento provisional con todas las papeletas contabilizadas hasta la mañana de este domingo.

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