Los abundantes fuegos que están arrasando el Amazonas, considerado el 'pulmón' del planeta por ser la mayor zona arbolada de la Tierra, han disparado las emisiones de CO2 y las concentraciones de monóxido de carbono.

Según los datos de la Sonda Infrarroja Atmosférica de la NASA (AIRS) estas partículas contaminantes se han multiplicado entre el 8 y el 22 de agosto como consecuencia de los incendios que ya han quemado más de 500.000 hectáreas y están generando una alerta mundial.

Las imágenes tomadas por la NASA desde el satélite Aqua han servido para elaborar una serie temporal de las dos últimas semanas y confeccionar un mapa de los niveles de monóxido de carbono a una altitud de 5.500 metros.

A principios de agosto había concentraciones de monóxido de carbono muy por debajo de 100 ppbv, mostrados en color verde. Sin embargo, a medida que han pasado los días el mapa de contaminación muestra un cambio al amarillo a aproximadamente 120 ppbv e incluso a rojo oscuro, a aproximadamente 160 ppbv.

A medida que avanza la serie, el monóxido de carbono crece en la región noroeste del Amazonas y luego se desplaza hacia el sureste. Este contaminante puede viajar grandes distancias y persistir en la atmósfera durante aproximadamente un mes.

A la gran altitud a la que se han tomado los niveles, el gas tiene poco efecto en el aire que respiran los seres humanos. Sin embargo, los fuertes vientos pueden llevarlo hacia abajo y afectar significativamente a la calidad del aire. Además, hay que destacar que el monóxido de carbono juega un papel muy importante en el cambio climático, porque contribuye a elevar la temperatura del planeta.

Un millón de indígenas, en peligro por los incendios

Un millón de indígenas que viven en las selvas del Amazonas están en peligro inminente debido a los graves incendios que asolan la región, según denuncia el Grupo Internacional de Derechos de las Minorías (MRG), que exige medidas concretas a los líderes reunidos en la cumbre del G7 en Biarritz.

"Dicen que es una emergencia para el planeta y tienen razón, pero es mucho más inmediata la emergencia de Derechos Humanos para el millón de indígenas que viven de forma sostenible en estas tierras desde tiempos inmemoriales", ha argumentado el director ejecutivo de MRG, Joshua Castellino, en un comunicado de la organización.

"Sus vidas y su forma de vida están en peligro desde hace décadas debido a un gobierno que sigue desmantelando la protección de los derechos indígenas sobre la tierra en favor de la tala y la minería", se ha lamentado Castellino que denuncia el "silencio ensordecedor" ante esta situación.

"La exclusión de los brasileños indígenas del debate sobre su y nuestro patrimonio colectivo ha diezmado su cultura en el último siglo, pero desde una perspectiva no antropocéntrica, también ha desarmado y dejado desarmados y discapacitados a los únicos guardianes de la selva en un momento en el que por fin el mundo se ha percatado de la importancia que tienen para la sostenibilidad de la vida en este planeta", ha indicado Castellino.